Basílica del Lledó

La basílica del Lledó conserva el vínculo entre Castellón y su paisaje de huerta. Hay documentación de la ermita desde 1375, mientras el gran templo actual comenzó a construirse en 1724 y se inauguró cuarenta y dos años después. La tradición atribuye el hallazgo de la pequeña imagen venerada a un agricultor, Perot de Granyana: conviene entenderlo como relato devocional, distinto de la cronología documentada. Acércate a la portada y observa cómo la cúpula organiza el volumen del santuario. El edificio refleja la participación de distintos grupos de la ciudad en un centro de peregrinación compartido. La coronación de la imagen se celebró en 1924. Esta es una extensión independiente del paseo central: organiza autobús, taxi u otro traslado y reserva tiempo para el regreso.
Fuente de la explicación ↗Fuentes consultadas el 17 de octubre de 2026. Horarios y accesos pueden cambiar. El paseo no incluye entradas; reserva tiempo aparte para interiores. Las rutas no están auditadas como accesibles.
