Puente de Palmas

El Puente de Palmas cuenta tanto la voluntad de comunicar ambas orillas como la fuerza del Guadiana. El puente concluido en 1596 sufrió después crecidas que obligaron a reparaciones y reconstrucciones; su aspecto actual conserva huellas de esas intervenciones. Antes de los primeros puentes, el río se cruzaba mediante barcas o aprovechando los vados cuando era posible. La obra cambió circulación, mercancías y relaciones con los caminos exteriores. Observa arcos, pilares y tajamares sin buscar una uniformidad que la historia no dejó. Al mirar hacia Puerta de Palmas, puente y puerta se entienden como piezas de una misma entrada estratégica. Cruzarlo completo y volver añade distancia al paseo: también puedes interpretar el conjunto desde la cabecera y reservar la otra orilla para otra franja.
Fuente de la explicación ↗Fuentes consultadas el 17 de octubre de 2026. Horarios y accesos pueden cambiar. El paseo no incluye entradas; reserva tiempo aparte para interiores. Las rutas no están auditadas como accesibles.
