Domus · museo del ser humano

La Domus cambió la forma de presentar la ciencia cuando abrió en 1995: el tema del museo somos nosotros mismos. El edificio de Arata Isozaki mira al océano con una fachada curva que recuerda una vela. Su revestimiento de pizarra gallega convierte el exterior en parte del relato atlántico de la ciudad. Dentro, la propuesta no consiste solo en contemplar objetos, sino en experimentar y hacerse preguntas sobre el cuerpo, la mente y las características de nuestra especie. Nutrición, genética y funcionamiento del cerebro aparecen entre los asuntos tratados por sus exposiciones. Esa combinación de arquitectura y participación explica su lugar dentro de los Museos Científicos Coruñeses. Dedícale una visita propia: comprender y probar los módulos requiere un ritmo distinto al del paseo monumental.
Fuente de la explicación ↗Fuentes consultadas el 17 de octubre de 2026. Horarios y accesos pueden cambiar. El paseo no incluye entradas; reserva tiempo aparte para interiores. Las rutas no están auditadas como accesibles.
